De alguna manera este deambular me ha traído hasta aquí, cegada por la ausencia de lo ausente, por la aparente felicidad que produce la ilusión incierta... He llegado hasta aquí porque una vez encontré tus ojos, sentí tus labios, robé tus abrazos y te encerré en una celda para sentirme a salvo.
Todo lo que me rodea, tan conocido en algún momento, me asusta, me resulta extraño. Ya no reconozco el camino que tracé arrastrando mi plegarias, portando mis engaños. Ahora busco el consuelo que me ofrece la pasión, la estabilidad y el paso de los días que se han convertido en año.
No me reconozco en este campo, pero recuerdo el trazado que las palabras y los vacíos forjaron con tesón tentando al tiempo, maldiciendo al miedo, rogando a lo más alto... No sé si es el recuerdo el que me engaña o el miedo a caer, a agotar los intentos, a perder la lucha contra el viento...
El tiempo siempre me lleva al tópico, a pensar en lo veloz que parece el pasado cuando se mira hacia el futuro... Sí, es rápido. Hoy es día 7, martes, el jueves tengo examen y el sábado es 11. El 13 finaliza la reclusión, el 17 se reserva para una celebración, y el 24 nos vamos al camping. Vaya tópicos de mierda. A veces se equivocan y lo que se aceleran no son los planes pasados sino los futuros. Hay tantas cosas que quiero hacer, tantos días marcados en mi calendario... Me da vértigo pensar en el cansancio que parece viajar sobre mis hombros, porque sólo soy consciente de su presencia cuando el dolor saluda desde mi omoplato izquierdo. Aún así me da igual, seguiré agarrando con fuerza mis planes, quizás así lleguen algún día a correr en el pasado.
En fin, hoy me toca un poco de desvarío, quizás así vuelva a encontrarle sentido a este rinconcito del que quizás me mude pronto. No me gustan los visitantes que siembran spam en post de hace mil años Aunque gracias de todos modos por su visita. He releído un montón de palabras antiguas que aún hoy siguen teniendo sentido, por mucho que reniegue de ellas, a pesar de sentir vergüenza, de creer que podían perderse en una carrera contra el tiempo...
- Me siento:

- Escucho: Let Go (Frou Frou)
Ha llegado hasta mí el testigo maníatico que ronda la blogosfera y la fotologosfera

, en ambas dimensiones de manos de
muldie, así que he estado piensa que te piensa durante unos días, a ver si se me ocurría algo interesante para colgar. Bueno, lo que sea por no volver a los testamentos mancomunados y demás historias
Me ha costado bastante pensar en mis manías, no encontraba ninguna que considerara una auténtica manía porque soy una persona tan flexible (metafóricamente hablando *cofcof*) que no me importa demasiado ceder en las cosas. Así que las manías que voy a listar a continuación no las sigo fielmente hasta la muerte, no me cuesta demasiado hacer una excepción
1. Siempre escribo con boli negro, normalmente boli de gel tipo Pilot. Hace bastante que no utilizo mis plumas porque se me acabaron los cartuchos y se me olvida comprar nuevos.
2. Allá donde vaya, voy con bolso. Siempre siempre siempre llevo bolso. Además siempre llevo un montón de cosas dentro por lo que tienden a ser grandes.
3. Suelo llevar crema de manos en el bolso o la tengo cerquita en casa. Detesto sentir las manos secas. Además, suelo utilizar siempre la misma marca.
4. Todos los días suelo tomar un mínimo de dos tés. Me encanta!!! Siempre tomo té negro, no me gusta nada el rojo y el verde lo reservo para el postre en los restaurantes chinos. Tampoco me gustan esos tés que saben a mil movidas, que si a fresa, que si a regaliz... Lo tomo siempre con limón y no me gusta que me metan la rodajita en la taza, me gusta poder exprimirlo yo misma. No me gusta cuando el trozo de limón se queda flotando eternamente en la taza, al final el té coge un sabor raro...
5. Siempre que voy al baño en un bar, restaurante, o incluso en mi propia casa, suelo mojarme un poco el pelo con las manos para peinarme. Siempre me da la sensación de que estoy despeinada. (No voy a entrar a comentar la tragedia que es hoy por hoy mi pelo gracias al corte que me dieron el viernes pasado >_<
Le paso el testigo a:
Si tenéis tiempo y os apetece pues nos contáis vuestras manías, y si no pues ala, a jugar a pala jeje
Hay momentos en esta vida que marcan un antes y un después en nuestra historia. Se convierten en el punto de inflexión a partir del cual todo cambia, pasan a ser la frontera desde la que nos asomamos para rascar a la memoria nuestros recuerdos.
Algunos de esos momentos quedan impresos con fuego en nuestro ser permitiéndonos tomar conciencia del por qué, o ayudándonos a encontrarlo partiendo desde un cuándo. Otras veces somos víctimas de la desidia que mueve el día a día y pasamos por alto "el momento", perdiendo así la clave que resuelve las encrucijadas, la referencia que da sentido al código, que aclara las distancias en el mapa.
Sin embargo es posible que no exista un momento preciso, ese "momento" que revestimos de la grandiosidad que las pequeñas cosas no pretenden, y que vivamos inmersos en un flujo, en un ir sin retorno en el que las pausas se confunden con siestas, los momentos con sirenas, las claves con esculturas en la arena...
No sé bien si existe una respuesta o si realmente deseo encontrarla. Aún así, aquí, ahora, me pregunto cuál fue el momento, cómo llegué hasta ese punto en el que dejé de ser un sueño para convertirme en insomnio. Qué te llevo, a ti mi querido anhelo, suspiro, origen, a perder la fe, a alquilar tus sueños a la segunda oportunidad cada vez que yo no alcanzo a superarlos, cada vez que pierdo...
Quisiera saber si al mirarme no me reconoces, o si deseas no reconocerme para no sentir cómo el sabor amargo de la decepción sube con furia desde tu estómago hasta llenar tu boca. Quisiera saber dónde buscar ese maldito momento, para poder revolver en sus entrañas, desgarrarlo y encontrar un mínimo resquicio de verdad. Si existiera ese momento...
Quizás, si lo encontrara sería capaz de explicar por qué piensas que un regalo caro servirá para hacerme recordar que aún me quieres... O quizás, pueda explicarme qué hizo que me perdiera en este estar deseando ser cubierta por el olvido.
- Me siento:
- Escucho: No (Shakira)
Al tiempo que el sueño completa la misión de trasladarme a la inconsciencia me descubro confesando los pecados que entregaré a la almohada.
Confieso que he pecado, por permitir que los recuerdos se conviertan en el humo que se pierde entre las sombras de la memoria. Por no rescatar su rostro de la áspera distancia para honrarlo a cada instante y caminar cabizbaja, en silencio, con la carga que ilumina el sendero carmesí que nace de la llaga de su ausencia.
Confieso tener miedo a necesitar con demasiada asiduidad encontrar la salida hacia el destello de su mirada; escapar en cuanto puedo para refugiarme en sus brazos y ampararme en la piedad de sus caricias, en el tacto de los besos que bendicen mi temor y canonizan mis anhelos.
Me confieso agnóstica de este momento pues no alcanzo a descifrar este sentir, que desafiante, me permite enfundar una sonrisa tejida con felicidad, a pesar del desconcierto.
- Me siento:
- Escucho: Hand In Glove (The Smiths)
Hay algo dentro de mí que se niega a ver la realidad de este espacio, no quiero aceptar la muerte cerebral de este blog. Porque me ha acompañado durante un viaje demasiado largo, o demasiado corto quizás. Porque surgió tras muchas noches de insomnio y filtró la esencia más amarga de mis sentimientos. Porque supuso a su vez, un vínculo más con la cara de mi felicidad más sincera...
Por todo esto, y por lo que no sé expresar, comparto con vosotros un poema que en esta oscura y fría tarde me ha conmovido:
Los resplandores de la noche El escritor en el bosque de pinos
rodeado de camiones Las lonas que cubren la carga
llenas de rocío
Alba amnésica de las carreteras
y tiendas de campaña
llenas de viento
¿Tú has estado dentro d euna tienda de campaña
llena de viento?
¿Tú has estado dentro de una boca segundos antes de un beso?
Alba petrificada, olor de pasto quemado, y no es ésta la armonía
de mis versos sino su fantasmal
libertad, el sueño en la mañana, pidiendo suavemente despertar de otra manera.
Roberto Bolaño
- Me siento:
- Escucho: Automatic Imperfection (Marlango)
Regreso a ti, día, noche, hoy, ayer, envuelta en sueño, guiada por al intensidad del deseo que nunca mira atrás, que encamina mis pasos hacia el horizonte de tus labios, y se aferra a mí con la fiereza de quien padece sin piedad.
Me exilio en ti cuando estoy contigo, al sentir tus manos recorrer mi estómago, trazar mis labios. Cuando ordenas mis sentimientos y concentras su energía en tu mirada.
En tu ausencia recurro al calor de tu recuerdo, al sabor de la sombra de tus besos, acurrucada entre las cortinas de mi anhelo.
Regreso siempre, aunque siga aquí, escondiéndome de la ausencia, engañando al tiempo...
- Me siento:

- Escucho: Streets Of Love (The Rolling Stones)
- Leo: Harry Potter and the Half Blood Prince (J.K. Rowling)
- Todo esto en: mi nuevo hábitat reubicado
Cálida, escondida,
dulce mirada perdida,
sonambula, en mi vida.
Alada dama blanca,
sosegada dicha
estanca,
dormida.
Tempesatad asidua
a mi desesperada llamada.
Latido
sentido
anhelo que fragua
la ansiada calma.
- Me siento:
- Escucho: American Woman (Lenny Kravitz)
Resulta estúpido que un montón de chatarra me traiga tantos recuerdos, que el bache infernal que revienta cada día mis amortiguadores me lleve de vuelta a un paseo inacabable, y resulta extraño que una cicatriz ya curada lleve lágrimas hasta mis ojos...
¿Qué hago yo en este autobús?¿Por qué siento que me miras si ya no estás aquí? Es posible que me haya perdido, que haya girado a la izquierda en el lugar equivocado, quizás debería detenerme y preguntar. Espera, no, ya sé, sólo he de mirar hacia arriba. Sí, ahí está, la veo. Tienes razón, esta noche la luna me guía. Lo sé, no estoy sola. Puedo sentir el calor de la mano que me agarra. Gracias, por todo, por siempre...
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